Ya estamos un viernes más en Rincón de la Tertulia de Benimaclet, desde el Centro Municipal de Juventud de Benimaclet, con el apoyo de la Regidoria de Joventut.

Ya teníamos ganas de encontrarnos una vez mas, para disfrutar con nuestra charla, que hoy la vamos a centrar en los diferentes puntos que dan sentido a La sostenibilidad de la Vida.

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Laura aporta la primera noticia “A lo largo de este curso 25/26 se ha ofrecido una escuela de Naturaleza para chicos y chicas y jóvenes, para saber cómo funciona la naturaleza, y aprender a proteger nuestros territorios próximos como es el cauce antiguo del río, realizado por la asociación con trayectoria AGRO”.

“Es importante que las generaciones más jóvenes se conecten con la naturaleza, aprendan de ella, trabajen en equipo para cuidarla. Este tipo de experiencias ecologistas, hacen valorar la sostenibilidad de la vida, que es nuestro tema de hoy”.

“Es una estupenda idea porque la calidad de vida y bienestar de las personas, para ser perdurable, tiene que estar sí o sí en conexión con la naturaleza”.

Jaume comenta la segunda noticia: “El otro día leí una noticia que afectaba a América Latina y el Caribe, y como es una amplia zona del mundo que tiene cada vez más fenómenos climáticos más extremos, con altas temperaturas de récord, sequías prolongadas, inundaciones y ciclones tropicales. Es un informe de la Organización Meteorológica Mundial, con datos recogidos en el pasado año 2025, y cómo afecta a la salud de las personas, el mantenimiento del agua, la agricultura y los mie-medios de vida. Imaginad el incremento de los riesgos”.

“También pienso en que esta información es muy valiosa, ya que los gobiernos pueden anticiparse y se actúe, tanto para salvar vidas como para proteger medios de subsistencia. Si solo nos centramos en la temperatura, estos países están alcanzando una media prolongada de cuarenta y cuatro grados. Y desde esta Organización Mundial de Meteorología se está pidiendo las alertas tempranas meteorológicas, que se integren en los sistemas que activan medidas de salud pública”.

Ahora pasamos a la sección ENCUESTAS CALLEJERAS:

“Hemos salido a la calle a preguntar a vecinos y vecinas por unos temas muy relacionadas con el vínculo que las personas tenemos a la naturaleza, y también a la necesidad que las personas tenemos para cuidarnos entre nosotras. Y esto es lo que nos han contado, de la mano de Laura:

“Yo creo que Benimaclet es sostenible porque tiene muchos valores, muchos valores sociales y los vecinos siempre están muy unidos al barrio. O sea, la gente que vive en Benimaclet quiere estar en Benimaclet. Creo que es sostenible porque siempre se pretende seguir ese, ese sentimiento de barrio y hay mucho movimiento social. Pero también creo que, por otro lado, esa sostenibilidad se está diluyendo un poco, pues por toda la gentrificación, al final es un barrio que está siendo muy atacado por eso. Se está empezando a haber mucho contraste entre la gente del barrio y la gente que quiere al barrio y la gente que viene de paso. Y yo, por ejemplo, pues igual el año que viene ya no puedo vivir aquí porque no puedo seguir con mi piso de alquiler y no puedo pagar otro piso de alquiler. Entonces, tenemos que luchar para que siga siendo sostenible”.

“Benimaclet no es un barrio sostenible, es un barrio como cualquiera de Valencia al final. La suerte que tiene es que, pues tiene una parte pequeña de huerta, que en realidad quien lo está defendiendo son los movimientos sociales, sobre todo de izquierdas, que intentan mantenerla ocupando, como puede ser en el CSOA L’Horta, con fuerza y con ganas, manteniendo estos terrenos todavía sin edificar, comunitarios, donde la gente puede cultivar sus cosas, eh, o salir a pasear y todo eso. Y también la suerte que tiene es que está enfrente de Alboraya, que Alboraya sí que mantiene todo ese sentimiento y esa manera de vivir de la huerta, del campo”.

¿Qué valores, tiene la comunidad de personas que viven en el barrio de Benimaclet? 

“Pues hay mucho valor, pues eso, de barrio, de social, de mantener viva la esencia valenciana. De mantener la gente que ha vivido aquí toda la vida, la casa tradicional, el bar de toda la vida, ese tipo de valores. Y claro, está bien porque hemos venido gente, pues a estudiar, que nos hemos quedado aquí y se nota mucho valor también como de protección de los derechos de la naturaleza. Al final hay mucho… Está muy unida a la huerta, y también es un barrio también muy familiar, que eso también se agradece”.

“Yo creo que hay dos, dos tipos de personas. Está la gente que se ha vendido al capitalismo y ha vendido sus pisos a grupos de inversión, otros que son caseros que están, pues exprimiendo al máximo a sus inquilinos y aprovechándose de la situación de vivienda actual, ya que Benimaclet es un barrio de estudiantes. Esta parte de los estudiantes o de la gente joven de ahí, que es gente que quiere hacer del barrio como una comunidad donde la gente participa, donde hay programas para niños, para jóvenes, para gente más mayor que integra a la misma gente dentro del barrio, dentro de lo que es la identidad del propio barrio, ya que Benimaclet, al ser un pueblo, tiene mucha identidad”.

¿Piensa que Benimaclet es un barrio que cuida su entorno natural?

“Yo creo que sí. Sí, porque al final, al vivir al lado de la huerta, como que siguen estando los huertos urbanos. También los colectivos intentan que se siga manteniendo. Y bueno, la gente que pasea todas las zonas que hay, pero que el vecindario lo intenta mantener porque realmente el Ayuntamiento no le está dando ningún tipo de valor a eso. Entonces hay que intentar mantenerlo más, porque es la gracia de este barrio, que esté tan cerca de Alboraya y de la naturaleza. Entonces hay que intentar que siga siendo así”.

“Lo cuidaba. Ahora, pues bueno, sabemos todo lo que del PAC y todo esto. Al final es gente que vende sus terrenos para que la gente construya. Entonces, hace tiempo se cuidaba, porque quiero pensar que también había mucha gente que vivía del campo, pero al final es un barrio de la urbe, de la ciudad. Entonces, pues quieras que no, su entorno natural no lo van a cuidar. Al final la ciudad crece y la gente vende por necesidades y se van construyendo más edificios que zonas verdes, por desgracia.”.

¿Sabe que en Benimaclet hay un huerto urbano?

“Sí, sí, lo conozco. Y añadiría que nos dejen seguir aquí, que nos gusta vivir aquí y estar con los vecinos y que los vecinos te hacen sentir muy bien y que ojalá, pues los alquileres no los permitiesen y estar aquí muchos más años. Yo me he sentido acogida, llevo aquí muchos años en Valencia, pero en Benimaclet concretamente viviendo llevo cinco. La gente te conoce, la gente de la copistería, del taller de mecánico, de la farmacia, y eso la verdad que se agradece cuando vienes de fuera también. Yo soy de Murcia”.

“Sí, sí, de hecho conozco varios. Está el que está al lado del colegio, y después lo que comentaba antes, el CSO L’Horta también ofrece huertos urbanos, que te tienes que apuntar a una lista y vas por orden de llegada. Y después hay otra zona que, tal, que, como que ocuparon, que la gente se hizo sus, sus parcelitas, que también son huertecitos. La verdad es que dentro de lo que es la ciudad, pues se salva un poco”.

Jaume agradece a las personas que han participado en esta encuesta: 

“Como podéis comprobar, hay un sentimiento muy identitario con el barrio. También la vinculación a la huerta, a esa historia que tiene el barrio de Benimaclet y de las personas que viven en él. Aunque también podéis ver que, como pasa en otros barrios, Valencia se está produciendo un proceso de gentrificación que, pues eso preocupa mucho a muchas vecinas y vecinos del barrio”.

María añade: “Pues la verdad es que tenemos una joya y no nos damos cuenta. Y es una pena que se pierda. Yo creo que tenemos que unirnos los vecinos para que no se pierda esto que tenemos. Hay mucha presión por todos lados, pero bueno, yo creo que al final el poder de la comunidad es lo que consigue que este tipo de cosas perduren, para el futuro”.

ESPACIO DE LA ENTREVISTA, con Lucía, compañera del barrio e integrante de CSOA L’Horta, que agradecemos su participación, para dialogar en torno a la experiencia del colectivo, y de ella misma:

Pues esta pregunta en verdad tiene dos respuestas. La primera sería cómo llegué yo al, al huerto urbano. Llevo nueve años siendo vecina de Benimaclet y hace seis años, imagino que recordaréis la pandemia. Durante la pandemia yo me agobié muchísimo y dije: «Tengo que aprender habilidades para la vida, porque yo necesito aprender a cultivar». 

Entonces, compraba una caja de verduras ecológicas y, bueno, empecé a aprender con el agricultor a cultivar. Y ya cuando me sentía un poco suelta, dije: «Bueno, creo que quiero tener mi propio huerto». Y claro, fui a preguntar al CSOA L’Horta, cómo podía conseguir uno y cómo funcionaba. 

Y bueno, a partir de aquí, lo que os voy a contar todo es historia oral, cosas que me han contado de cómo, cómo surgió CSOA L’Horta: esta iniciativa, que la verdad es una historia muy bonita y muy ilusionante, y muy unida a este barrio.

¿Recordáis una cosa que se llamaba el 15-M? Pues en ese momento se dió una grandísima movilización social, con movimientos sociales efervescentes, y en el primer aniversario del 15-M en Valencia, se ocupó la alquería del CSOA l’Horta.

En ese momento, era una escombrera. Lo que veis como huertos, la casa, que está preciosa, todo estaba en ruinas, porque era parte de la burbuja inmobiliaria lo que eran los terrenos. Entonces, con la caída de la burbuja inmobiliaria, se desistió con el proyecto del PAI, y se abandonó completamente. Entonces, los movimientos sociales se organizaron, ocuparon la casa y una vez ocupada la casa y arreglada, dijeron: «Quizá podríamos recuperar esto como huerta, porque esto siempre ha sido huerta y queremos mantener la huerta». Y al final se, se consiguió con muchísimo trabajo recuperar estos terrenos para que sean huerta productiva.

Pues la verdad es que participamos muchísima gente, porque al final es un proyecto colectivo. Está dividido en cincuenta y pico parcelas, lo que es el espacio de L’Horta. Pero claro, dentro de estas parcelas, se gestionan de forma diferente dependiendo de quién las ocupe, quién las cuide. 

¿Qué horarios soléis hacer? ¿Van los padres por la tarde con los niños? ¿Van los jubilados por las mañanas a pasar el rato? 

“Bueno, el CSO La Horta no es la piscina municipal. No tenemos horarios ni bonos. Puedes ir cuando quieras, para disfrutar de los huertos como del espacio”.

“Se cultiva de forma tradicional, y cuando han terminado los regantes, regamos a manta, con la escorrentía que queda, y también todos los cultivos deben ser ecológicos, por tanto nadie utiliza pesticidas, ni productos químicos”.

“Desde mi punto de vista, los huertos son el corazón del CSOA L’Horta, ya que al final ir al huerto no solo es producir para comerlo de forma individual, sino que tienes la necesidad de ir y compartir, y por tanto surgen desde este compartir, más actividades: charlas y comidas, la falla, arreglo de cosas compartidas, organización de pintadas, y al final es encontrarte con más personas y vivir de otra manera”

“Me he dado cuenta que cuando habitas el espacio, es un terreno que tienes custodia, ya que se construye en asamblea, y por tanto se construye día a día, y por tanto el Proyecto está muy vivo”.

No se pueden vender las verduras, pero sí compartimos mucho ya que intercambiamos, también el plantel, y al final asumimos que lo que plantamos no es solo para nosotras, sino también para compartir para el colectivo. 

El ciclo especulativo sobre los territorios ha vuelto, y por tanto se amenaza otra vez al uso tradicional del suelo. Frente a esto, volveremos a actuar para resistir, intentando luchar por la vida, por una participación de la comunidad, frente a la gentrificación y el consumo del barrio, para defender la vida en el barrio.

“Hay un gran valor en cultivar la tierra, ya que muchas de las personas que han pasado por L’Horta ahora están en Proyectos de regeneración, y por tanto aprendes a cómo funciona la Naturaleza, sus ciclos, y cómo estamos vinculadas a la Naturaleza. Por ello estas acciones son imprescindibles para construir la sociedad que queremos”.

Y para conocernos os invitamos a las RRSS, para conocer la información y uniros:

@csoa_lhorta

María agradece de forma colectiva a Lucía, sus aportaciones y motivaciones: 

“Te agradecemos  tu visita, y por contarnos tantas cosas de la experiencia colectiva del huerto, ya que esperamos que este tipo de experiencias sean la normalidad en nuestras comunidades sociales, para conectar con los territorios y con las personas”.

Entidad participante: logo de Centro municipal

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