Red de Escuelas Infantiles Asociación Valenciana de Casa Caridad: Ashley, Andreea, Angélica, Geraldine, Suyapa, Diana, Salma, Hafsa, Fernanda, Érica.

Grupo Joven Miyolt Nicaragua: Sirlene, Jonathan, Dennis, Gilmer, contando con el apoyo del grupo de grabación y equipo comunitario en la construcción de Cisternas de Agua.

Equipo profesional socioeducativo Casa Caridad: Pablo, Ruth y Jorge.

Bienvenidos, bienvenidas y bienvenides a este espacio creado para reflexionar, conversar y construir preguntas que nos permiten sostener la vida en todas sus formas. 

Dale a Play para escuchar y ampliar la información y las emociones en torno a la Sostenibilidad de la Vida.

Somos Ashley y Andrea, presentadoras e integrantes del grupo de madres de las escuelas Infantiles de Casa Caridad. Durante este último año, hemos compartido espacios de diálogo y escucha.

En el Compartiendo Ondas de hoy, nos detendremos a pensar en lo esencial, el planeta, los cuerpos, los vínculos y los cuidados. Porque hablar de sostenibilidad, no es hablar solo de medio ambiente, sino de todo lo que hace posible la vida.

Titular 1. Miembros de la asociación MIYOLT se preparan para desarrollar procesos de formación con jóvenes rurales de las comunidades el Colorado, los Llanos en Guasuyuca y San Luis.

Titular 2. Comunidades de El Carao, la Fraternidad y el Horno ponen en práctica técnicas agroecológicas para la conservación del recurso, suelo y agua.

Titular 3. Beneficiales de la comunidad de San Luis, prestan estar contentas con el proyecto de sistema.

Nos trasladamos a la comunidad de San Luis para darle paso a nuestro reportero Gilmer, que se encuentra con una beneficiaria del proyecto de cisternas, adelante Gilmer.

Me encuentro en la comunidad de San Luis donde se ha llevado a cabo este bonito proyecto de cosecha de agua llamados cisternas.

En comunidades donde existe limitaciones con el recurso de agua, Sirlene Montalbán del municipio delLimay: 

¿Cómo funciona la cisterna? 

Las cisternas o captaciones de agua, son construcciones que se almacena el agua durante la temporada de invierno, o aprovechamiento de cuando cae lluvia.

Esto permite, que las familias puedan acceder al agua para su consumo, con el debido tratamiento y para el riego de algún cultivo, en la temporada de sequía o escasez de agua.

¿Cuántos núcleos familiares se benefician?

Con estas cisternas se benefician alrededor de 5 a 8 núcleos familiares por cisterna, lo que permite el involucramiento de beneficio a niños, niñas, jóvenes, mujeres y adultos de la tercera edad, los cuales pueden acceder a la garantía de tener el requisito o el beneficio agua.

¿Qué beneficio ha tenido con la cosecha de agua?

Con la construcción de estas cisternas en nuestra comunidad hemos tenido mucho beneficio dentro de ellos del acceso al agua para el consumo humano, que esto nos permite almacenar agua segura, ya sea de lluvia, de pozo o abastecimiento.

Esto nos mejora las condiciones en la salud, al facilitar la higiene personal.

También nos ha permitido mantener activo nuestros huertos familiares en toda la temporada del año, fomentando siempre el uso racional y eficiente del agua.

Esto viene a reducir la vulnerabilidad de la familia y tener seguridad hídrica, construyendo cada día a más a la seguridad alimentaria de cada uno de nuestra familia, especialmente de las mujeres que se dedican a cultivar sus huertos familiares.

Titular 4. En la comunidad de El Carao, la Fraternidad y el Horno, ponen en prácticas técnicas agroecológicas para la conservación del recurso, suelo y agua.  Más de 10 jóvenes implementan elaboración de abonos orgánicos, cerca vivas y acequias, en sus parleras para la conservación de la estructura física, química y biológica del suelo.

A veces no necesitamos grandes noticias, sino una pequeña historia que nos acuda un poco el pecho. Esta es una de esas.

El relato que le hemos traído es sobre la masculinidad sana, y voy a decir de que se trata.

La masculinidad sana se caracteriza por aquellos hombres que son un éxito, un cambio de conciencia y han normalizado la Igualdad y el Respeto.

La fragilidad de un hombre fuerte. Elisser es un hombre de 32 años, que vive en Nicaragua.

Su día a día está lleno de reconocimiento, de identificarse, de estar en contacto con sus emociones, para reflexionar cada día y ser una mejor persona, y dar lo mejor de él a su esposa como a sus hijos. Gracias a este proceso se siente mucho mejor como padre, como hombre y como persona.

Queremos agradecer al grupo de chicos Miyolt, por la inspiración que nos han transmitido con vuestra tarea y nos gustaría que muchas ciudades tomen esto como un ejemplo.

A seguir para hacer cambios en todos nosotros y en todas nosotras. Muchas gracias.

Vamos a hablar de esas mujeres que sostuvieron un mundo antes de que fuera “cool” hablar de sostenibilidad. Guerreras, campesinas, científicas y sí, con tiempo para ver sin guapas. Y si no, pregúntele Vandana Shiva, la física india que cambió la leyes del mercado a punta de semillas y pensamiento crítico, o a Malala, la nominada más joven al premio Nobel de la paz y ganadora de éste en el 2014. 

Una mujer joven y muy potente, es Malala y Osabzei, nació 12 de julio 1997 en Pakistan, en una familia musulmana. Su padre es quien le educó, y es poeta y dueño de una red de escolar.

En 2008, Malala empezó a hablar acerca de los derechos de educación en un club de prensa local y en 2009, Malala trabajó en las escuelas de región para ayudar a las jóvenes a participar en debates constructivos sobre las cuestiones sociales. 

Malala es conocida por sus activismos a favor de los derechos civiles, es defensora de derechos de las niñas a la educación. Es reconocida internacionalmente y ha recibido varios premios entre ellos en 2011, premio nacional por la paz, por su defensa de la educación de las niñas Pakistani.

Y en 2013 fue nominada al premio Nobel de la paz, siendo la persona más joven al ser nominada y en 2014 lo recibió.

Vandana Shiva, nació el 5 de noviembre de 1952 en Dehradum, India. Su padre era guardabosques, y su madre granjera, amantes de la naturaleza. Shiva estudió la Universidad de Panjab y se graduó como licenciada en ciencias en 1972, después se trasladó a Canadá, donde obtuvo un título de maestría, en filosofía de la ciencia y en el año 1979 la Universidad de Ontorio le otorgó el doctorado.

En 1982 creó la fundación para la investigación científica, tecnológica y ecológica, llamada Nabdaña, una organización india. La intención de estas organizaciones apoyar a los agricultores locales y difundir e impulsar la agricultura, ecológica y mantener la biodiversidad.

Shiva también habla de la igualdad de género, en relación con la libertad, de ecofemenismo y promueve la democracia en la tierra como alternativa al capitalismo.

En 1993 recibió el Premio Reich, conocido como el Premio Nobel Alternativo, en el que reconocieron su labor defendiendo un desarrollo más sostenible.

Ese mismo año también le dieron el Premio Internacional del Día de la Tierra. Actualmente, tiene 71 años y sigue siendo una líder activa, del foro internacional sobre la globalización, una figura influyente, en la lucha por un futuro más justo y sostenible. 

Mujeres que al lidera cambios y han sido capaces de luchar contra empresas y gobiernos, dando esperanza a la humanidad.

( pongo el último pensamiento de las presentadoras con este tipo de párrafo a la izquierda. Lo vas a ver a partir de ahora, en los siguientes espacios)

Valores del grupo Miyolt

“Los valores que tenemos entre los jóvenes del grupo Miyolt es el cuestionamiento de las masculinidades hegemónicas, la construcción de nuevas masculinidades en el campo, el respeto a la madre tierra, la empatía, la solidaridad, la responsabilidad, el fomento a la agroecología y consolidar liderazgo positivo, capaces de fomentar la relación igualitaria, responsable y sostenible”

Somos jóvenes campesinos y estamos vinculados directamente con los recursos naturales.

“Como jóvenes del campo desempeñamos muchas acciones positivas: la conservación de suelo y agua, la protección de uso de semillas criollas y acriolladas, la reforestación y protección de la fuente de agua, uso responsable de los recursos naturales, manejo sostenible del suelo, y no quemar las cosechas de agua de lluvia”

Los jóvenes participamos en la formación de masculinidad en positivo.

La asociación Miyolt está formada con jóvenes del campo, entre las edades de 18 y 35 años, tiene como objetivo promover la dignidad en el campo mediante los procesos de desarrollo humanos, social y organizativo.

Su labor se centra en la deconstrucción de las masculinidades hegemónicas y la transformación de relaciones desiguales en el marco de cambios materiales y agroecológicos, promoviendo una juventud masculina, rural equitativa, sostenible y libre de violencia.

En alianza con FEM en estos jóvenes han acumulado experiencias para la construcción de Cisternas comunitarias y procesos de sensibilización en uso del bien hídrico en las comunidades, en las que se han construido y apoyan tejidos organizativos en la FEM, favoreciendo y materializando los Derechos de las Mujeres. 

Se cuenta con un grupo de jóvenes que son facilitadores de procesos para hacer réplicas sobre temas de nuevas masculinidades como género y poder, masculinidades y violencia, autocuidado y efectividad, paternidad responsable entre otros temas, llegando a más jóvenes en cada comunidad.

Enlace donde conocer un poco más del grupo Miyolt https://www.youtube.com/watch?v=eAGz5tSwwxA

Gracias chicos. 

Escucharlos nos recuerda que sostener la vida no es una teoría, es una acción, un ritual, 

un gesto y una conversación. 

Nos van a mostrar que a veces no hace falta entrar a un museo para que una obra de arte te deje sin palabras. Hoy nos detenemos en dos manos gigantes que emergenten el agua en Venezuela. La obra se llama «Support» de Lorenzo Quinn:

Geraldine: ¿Qué nos sostiene cuando todo se tambalea?  ¿Qué fuerza invisible aparece cuando una tormenta arrasa con lo que conocemos? En este caso el arte actúa como un canal de sanación y común llamado a la empatía. Esta escultura son unas manos gigantescas que miden alrededor de 9 metros de altura y están compuestas por poliestireno expandido, resina de poliéster, hierro y pintura blanca, que emergen del gran canal de Venecia, para sostener un gran edificio.

Esta escultura ilustra la capacidad de nosotros para dañar el medio ambiente pero también la habilidad que tenemos para salvarla.

Transmite la fragilidad de las ciudades costeras como Venecia, y también en Valencia. 

Un ejemplo que traemos en este día es la vulnerabilidad que tuvo la ciudad de Valencia.

El pasado 29 de octubre de 2024 en Valencia no fue una escultura lo que emergió del agua sino la realidad. Una DANA descargó lluvias torrenciales sobre la ciudad. El agua cubrió calles, paralizó el transporte, invadió hogares y dejó decenas de muertos. 

El cambio climático no es futuro presente. Es una realidad.

Suyapa: Al escuchar a Geraldine, vemos que es ahí donde el arte y la crisis se encuentran. “Suport” es un símbolo de nuestra capacidad, acción y responsabilidad sobre el cuidado.  La DANA en Valencia nos dio una respuesta incómoda. Nuestras infraestructuras que fallaron nuestro sistema de prevención resultaron insuficientes y la ciudadanía, es tantas cosas y todo lo que pasó, se mostró muy vulnerable a la situación.

Reflexionemos sobre las causas y los problemas que estamos viviendo, los problemas climáticos que sabemos que están, y que están nuestras manos también a ayudar y apoyar un poco en nuestro planeta, nuestro sistema y en todo lo que hacemos.

Invitamos a reflexionar un poco, este sobre nuestro papel como ciudadanía del planeta y que dejemos una buena historia y para nuestros hijos e hijas una buena herencia. Enseñarles a vivir mejor para ayudarnos nosotros y nuestro planeta, porque es la herencia de nuestros hijos.

La escultura de Suport la pueden encontrar en el museo MOCO de Barcelona, está ahí desde el pasado de diciembre del 2024.

Arte reflexivo, sencillo y tan real como el calentamiento global.

Hay lugares donde el mundo se sostiene con las manos, con la memoria, con el silencio. Viajamos con los ojos cerrados el corazón abierto, hasta la Sierra Nevada, Santa Marta, en el norte de Colombia. 

Un rincón donde los pueblos Arhuaco, Kankuamo, Kogui y Wiwa cuidan la tierra como si fuera una abuela, un territorio sagrado que habla.

El sol apenas asomado por el caribe cuando Juliana comenzó a subir la montaña. La vereda era angosta, cubierta de cafetales salvajes y mariposas negras que parecían flotar como si custodiaran un secreto. A medida que ascendía por la Sierra Nevada, el aire se hacía más denso, más verde. El color del amanecer se desvanecía entre la bruma y el canto de los tucanes, el rumor del agua, el zumbido de los insectos invisibles, componían una sinfonía ancestral. 

A los 1800 metros, se topó por primera vez con los Kogui. Venían bajando en silencio, vestidos de blanco, con túnicas tejidas a mano. Sus rostros eran serenos, sus ojos oscuros y profundos. La observaban como si ya supieran todo de ella. Sin palabra, la invitaron a seguirlos.

El pueblo estaba oculto entre árboles gigantes, envuelto en niebla. Las casas eran redondas, hechas con barro, palma y madera. Nada sobraba. Todo estaba ahí, como se hubiera sido plantado por el propio bosque. 

Le ofrecieron agua panela caliente, en una calabaza ahuecada, y una piedra para sentarse junto al fuego.

Fue allí donde conoció a Mamá Ligia, una mujer de sonrisa firme y voz baja. Mientras tejían juntos a la tarde ser, ella le dijo: “Aquí se camina con el corazón, no con los pies. Cada paso es una conversación con la tierra”.

Los días pasaron como si fuera uno solo. Las mujeres recolectaban plantas medicinales, los hombres trabajaban en las terrazas de cultivo. Los niños jugaban descalzos, aprendiendo de los pájaros y los cuentos. No había relojes. Para el tiempo parecía fluir con precisión absoluta. Cuando el río murmuraba, sabían que era hora de sembrar. Cuando la luna cambiaba de cara era tiempo de recoger.

Todo tenía sentido. Antes de plantar una semilla, hacían un pagamento. Enterraban algodón, piedras blancas, pensamientos buenos. Como quien pide permiso, como quien no olvidaba que la tierra también escucha. 

Una tarde, mientras caminaba con un joven llamado Arguaco, sintió que algo lo se observaba. El lanzó la mano y susurró: “Ahí está el jaguar”.

Ella no vio nada. Solo un leve crujido entre los lechos. “¿Cómo lo sabes?” le preguntó. 

“Porque la montaña me lo dijo”, respondió sin dudar. 

Juliana sonrío, aunque no entendía del todo. 

Pero esa noche, al quedarse dormida en su choza, soñó con un jaguar blanco que la miraba en silencio. Y al despertar, Mamá Ligia la esperaba ya, con la aguapanela servida. “Soñaste con él, ¿verdad?” . Le dijo: “Ahora sí puedes irte”. 

Cuando bajo de las sierras días después, lo hizo en silencio. 

Sus botas estaban cubiertas de barro y su libreta llena de palabras. Pero dentro de ella, algo más se había movido. No se llevó regalos de recuerdo. Se llevó una certeza. 

En la sierra nevada, los Kogui no están intentando salvar el planeta. Lo están cuidando. Como se cuida una madre, con respeto, con escucha y sin hacer tanto ruido. 

Desde entonces, cada vez que Juliana pone las manos en la tierra, recuerda lo que le dijo Mamá Ligua a que yo última tarde, mientras tejían con hilos de algodón y memoria: “El mundo no se acaba por falta de árboles, se acaba por el olvido”.  Y ella, desde entonces, decidió recordar.

En este rincón del mundo, los Kogui nos recuerda que sostener la vida no es una tarea urgente. Es un compromiso sagrado. Y tal vez, solo tal vez, el verdadero cambio empieza 

por recordar lo que nunca debíamos olvidar.

Hoy queremos hacerles una recomendación: la visita al entorno natural del Lago de Anna.

Este sitio turístico está ubicado a un kilómetro de la rotonda principal del municipio de Anna. 

Es un lugar para disfrutar de la naturaleza. Sus paisajes de agua lo convierten en un destino para una escapada en familia o con amigos. 

Es un espacio donde podemos desconectar el caos de la ciudad y recargarnos de energía. Podemos realizar actividades de agua, desde nadar hasta realizar un paso en barca, donde podemos observar patos, caminar rutas de senderismo para descubrir el Gorgo de la Escalera. También tienes posibilidad de restaurantes o llevarte la comida.

También les recomendamos que si es un grupo familiares, escolares, pueden contactar con empresa de turismo, pues podrán encontrar paquetes asequibles para llegar al sitio.

Esperamos que les guste mucho.

Sostener la vida también es esto: cuidarse sin culpa, apagar el móvil un rato y llorar con una historia que no es tuya, pero te toca igual.

Gracias por acompañarnos y llegar hasta acá. Nos vamos con la esperanza de que aún que no podamos obtenerlo todo, al menos no lo estamos haciendo solas.

Cuida tu planta, tu cuerpo, tu hogar, tu descanso, tu mente y hasta tu caos. Todo esto también es resistencia. 

Y nos despedimos con esta frase dicha por Vandana Shiva 

“Cuidar de la tierra no es una cuestión de lección, es una cuestión de supervivencia”

Entidades participantes y sus financiadores: